Cómo hacer mantequilla de cannabis (cannabutter)

Saber cómo hacer mantequilla de cannabis es el primer paso para casi cualquier receta cannábica, desde galletas hasta brownies o salsas. El proceso tiene dos partes clave que marcan la diferencia entre un resultado flojo y uno bien hecho: la decarboxilación previa y una infusión lenta a baja temperatura.
Aviso: el consumo de cannabis está restringido a mayores de 18 años. Consulta nuestra FAQ legal para más información sobre el marco legal en España.
Índice de contenidos
- Por qué es necesaria la decarboxilación
- Ingredientes
- Preparación paso a paso
- Colado y enfriado
- Conservación
- Precauciones importantes
- Conclusión
Por qué es necesaria la decarboxilación
El cannabis en su estado natural contiene THCA, una forma no psicoactiva del cannabinoide. Para que se convierta en THC (la forma activa), es necesario aplicar calor de forma controlada, un proceso llamado decarboxilación. Si te saltas este paso e infusionas la flor directamente en la mantequilla sin calentarla antes, el resultado será mucho menos potente de lo esperado.
Ingredientes
- 7-10 g de flor de cannabis seca y curada, desmenuzada groseramente
- 225 g de mantequilla (con un poco de agua ayuda a que no se queme durante la infusión)
- 120 ml de agua
Preparación paso a paso
- Decarboxila la flor primero: extiende el cannabis desmenuzado en una bandeja con papel de horno y hornea a 110-120°C durante 40-45 minutos, removiendo a mitad de tiempo. Debe quedar de un tono marrón claro y seco, sin quemarse.
- Derrite la mantequilla con el agua en una cazuela a fuego muy bajo (el agua ayuda a regular la temperatura y evita que la mantequilla se queme).
- Añade el cannabis decarboxilado a la mezcla y remueve bien.
- Cocina a fuego muy bajo durante 2-3 horas, sin que llegue a hervir en ningún momento (una temperatura por encima de 120°C degrada los cannabinoides). Remueve de vez en cuando.
Colado y enfriado
Cuela la mezcla con una gasa o paño de muselina sobre un recipiente, presionando suavemente para extraer todo el líquido sin forzar demasiado el paso de restos vegetales. Deja enfriar el líquido colado en la nevera durante unas horas: la mantequilla se solidificará en la superficie, separándose del agua sobrante, que puedes descartar.

Conservación
Se conserva en el frigorífico hasta 2 semanas en un recipiente hermético, o hasta 6 meses en el congelador. Es muy recomendable etiquetarla claramente indicando que es mantequilla de cannabis, para evitar confusiones con cualquier otra persona que use la nevera.
Precauciones importantes
- La potencia final es difícil de calcular con precisión en casa: depende de la cantidad y calidad de la flor usada. Trata siempre la primera prueba con esta mantequilla como si fuera muy potente, empezando con muy poca cantidad.
- Guárdala fuera del alcance de menores y de cualquier persona que no sepa lo que es.
- No la uses en recetas que vayan a compartirse sin avisar claramente a todos los comensales de qué contienen.
Conclusión
Una buena mantequilla de cannabis empieza por la decarboxilación y termina con una infusión lenta y a baja temperatura: son los dos pasos que marcan la diferencia. Una vez la tengas lista, puedes usarla directamente en la receta de galletas de cannabis o en cualquier receta que sustituya mantequilla normal.
